miércoles, 27 de octubre de 2010

TANGO PARA GUEDES Y TONONO

Les quiero relatar una historia peculiar a la vez que entrañable. Hace algunos años que conozco a Gregorio González Fulgencio, que a sus ochenta y cuatro espléndidos años sigue dotado de una espectacular memoria. Estuvo vinculado a la política insular entre los años 1965 y 1973, siendo durante este periodo concejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ejerciendo este cargo paralelamente con el de presidente de la Unión de Técnicos y Trabajadores del Sindicato Provincial de Hostelería, cargo que le obligaba a viajar una vez al mes a Madrid. Trabajaba entonces en la conocida Sala de Fiestas “Flamingo” siendo una de sus tareas contratar a auténticas figuras de la canción de la época como Antonio Machín, Los Paraguayos, la orquesta japonesa Sakamoto y a Carlos Acuña, entre otros. El primer viaje de este argentino a la isla fue el inicio de una gran amistad con Gregorio que perduró hasta la muerte del cantante acaecida en el año 1999. A través de él conoció a Juan Domingo Perón, Presidente de Argentina, en su exilio en Puerta de Hierro, y a su mujer María Estela, conocida como Isabel, seudónimo artístico, relacionándose con ellos en varias ocasiones en su propia residencia madrileña. Ya en su cuarta y última visita a Gran Canaria actuó en el Teatro Pérez Galdós, escenario en el que Acuña y sus tangos deleitaron al público isleño con motivo de las fiestas de San Pedro Mártir.

Hecho este preámbulo, les cuento cual fue el origen de un tango llamado “Gran Canaria” que si bien algunos ya lo conocen, podrán desde aquí, los que nunca oyeron hablar de él, disfrutar en soledad de su música y especialmente de su letra, dejando aflorar sus sentimientos.

Carlitos, como cariñosamente llamaba Gregorio al tanguista , residió en Madrid unos veinte años por motivos profesionales y después de esa última visita para cantar en nuestro teatro, viajaron juntos a la capital española, coincidiendo en el avión con la UD LAS PALMAS en un desplazamiento liguero a Madrid. En ese vuelo y justo delante de sus asientos estaban sentados nada más y nada menos que nuestros míticos Guedes y Tonono. Durante el viaje, el cantante reiteradamente comentaba su gran preocupación por el control que le esperaba en el aeropuerto de Barajas. No hay que olvidar que vivíamos en la época de las aduanas y el estraperlo, y él, como la mayoría, llevaba en su maleta objetos adquiridos en nuestro puerto franco para regalar. Entonces el oblongo Juan Guedes, sin evitar oír sus lamentos, se levantó de su asiento y tras una conversación se ofreció gentilmente a pasarle su maleta. Describir como lo hizo es largo de contar, pero lo cierto es que lo consiguió, motivo por el que el argentino le quedó muy agradecido, recordándole siempre con cariño. Con los años y en posteriores encuentros con Gregorio, se fue enterando de las tristes perdidas de nuestros jugadores, sintiéndose muy apenado. Ya en 1975, el concejal, le propuso a Carlos Acuña componer un tango en homenaje a estos dos grandes futbolistas, accediendo este a su petición. Se dio la fortuna de que su letrista conocía mucho acerca de nuestro acervo, creando una letra para este tango con matices canarios y mucho sentimiento. Una vez grabado el disco, el cantante entregó a nuestro paisano en Madrid nada menos que treinta LP (Long Play), con trece tangos, entre ellos el de esta historia, de los cuales gran parte repartió, en aquellos días, entre jugadores y directivos de la entidad.

Mientras Gregorio me contaba esta curiosa historia, una mañana en su casa, me iba mostrando recortes de periódico que hacen alusión a su persona, tanto en prensa canaria como de Argentina, país que visitó en seis ocasiones, alternando la conversación con algunas de sus vivencias políticas, recordándome cuando le hizo a la UD Las Palmas una oferta para traer a Maradona en el año 1978, hecho este recogido por Manuel Borrego en La Provincia el 3 de Febrero de 2008 en la sección de Deportes.
Hoy día, Gregorio González Fulgencio sigue a la UD Las Palmas con el espíritu de un joven, y suele acudir al estadio de Gran Canaria, cuando no televisan el partido.
Merced a una gran amistad entre un canario y un argentino hoy tenemos este legado que sorprende por su originalidad y por ser un emotivo homenaje a Guedes y Tonono.

                  En la foto, Carlos Acuña, Perón y Gregorio González.


(Se recomienda utilizar navegadores Mozilla Firefox o Internet Explorer, ya que con otros puede haber problemas para escuchar el audio)


domingo, 24 de octubre de 2010

EL EQUIPO DE PACO JÉMEZ

Desde que se supo que la lesión de Vitolo le daba una baja de cuatro a seis semanas la mayoría de los aficionados nos llevabamos manos a la cabeza planteándonos si la ausencia de este jugador sería un handicap importante ante el partido contra el Albacete. Ni que decir tiene como se nos quedó el cuerpo al enterarnos de una nueva lesión, la de Jonathan Viera. Pero otra vez el fútbol, mi deporte favorito, con el que tanto disfruto y sufro, me ha dado una nueva lección:
Nadie viene a este mundo con un adhesivo que diga: IMPRESCINDIBLE

Si bien Vitolo y Viera aportan al equipo un talento indiscutible, hay que reconocer que el trabajo que han hecho en esta jornada los jugadores es para elogiar y enmarcar. Hoy le tocó a Pedro Vega su oportunidad, y nada más comenzar el encuentro, a los veinte segundos, tuvo una de las ocasiones más claras de gol que he visto en los últimos tiempos, que no remató entre los tres palos. A raíz de esto, intentó algunos pases que no le salieron y el público llegó a pitarle, pero él lejos de arrugarse siguió jugando con una gran profesionalidad, demostrando su calidad y veteranía. Dio algunos pases a sus compañeros que se tradujeron en jugadas peligrosas en contra del Albacete. Tanto anduvo que consiguió su gol que nos puso en el camino de la victoria, siendo debidamente felicitado al ser sustituido. Es el de San Mateo un jugador que en la última temporada no se contó con él, y cuando no se acumulan partidos las cosas no suelen salir bien, con el agravante del factor psicológico que juega muy malas pasadas. Hoy Pedro Vega jugó con pundonor enviándonos el mensaje de que también tiene puesto en este equipo. ¡Ánimo Pedro!

Para mí, todos tuvieron una buena actuación, pero destaco a jugadores como Josico, Aythami, David González, Guayre y Javi Guerrero, siendo este último muy generoso con sus compañeros en las jugadas puntuales. El Albacete, a pesar de marcarnos un gol, se pudo marchar de la isla con un resultado en contra más abultado, pues la UD Las Palmas dominó prácticamente todo el encuentro, creando muchas ocasiones que terminaron sin mayor trascendencia.


Tenemos equipo, ¡ya era hora! y hoy han dejado constancia de esto los catorce que saltaron al campo, pero una vez más hay que alabar la labor de Paco Jémez que semana tras semana con la humildad y la sensatez que atesora está desempeñando un magnifico trabajo, reconociendo siempre, a pesar de la victoria, que hay que corregir muchos errores. Cuando se gana y los demás entrenadores reconocen la buena trayectoria que lleva Las Palmas, es fácil caer en la tentación de sacar pecho, pero él siempre se mantiene ajeno y analiza cada partido con objetividad.

Podemos estar contentos, pues 16 puntos en 9 jornadas es un buen bagaje y como dice el entrenador, la linea de trabajo es la adecuada y si no se sale de ella, podemos tener a un equipo que no solo gana sino que juega muy bien muy bien al fútbol.

Que así sea.

martes, 19 de octubre de 2010

CON DOS PALABRAS

Según el Diccionario de la Lengua Española estos son los significados de las siguientes palabras:
COJÓN.
1. malson. testículo
COJONES.
1. interj. U. para expresar diversos estados de ánimo, especialmente extrañeza o enfado.
HUEVO.
Vulgarmente testículo (entre otras definiciones)

Estas dos palabras han causado un revuelo tremendo, en las declaraciones que el entrenador de la UD Las Palmas, Paco Jémez, pronunció en su rueda de prensa postpartido con el Real Valladolid C.F. el pasado domingo, refiriéndose al mejor del los árbitros Pino Zamorano, diciendo que estaba “hasta los huevos de... y hasta los cojones de...” ambas expresiones ligadas a la actuación del colegiado.
A posteriori he oído comentarios de todo tipo, los que le llaman grosero, maleducado... que hay que llamarle la atención etc. y los que, como yo, defienden lo que ha dicho, pues además de expresar libremente su opinión manifiesta un sentir generalizado por parte de la afición con un ¡ya esta bien con algunos árbitros! Y en defensa de la libertad de expresión, creo que el contenido de sus argumentos ha sido correcto, directo y sincero aunque para algunos oídos sensibles estas dos palabras, de connotación masculina principalmente, hayan herido a cierto público.
Sólo en un mundo de hombres sinceros es posible la unión (T. Carlyle).

Si bien expongo esta reflexión, y siendo respetuosa con los sentimientos ajenos, opino que si debe pedir perdón que lo haga, pero solo por estas expresiones que han herido a algunos, pero no por su contenido que, como antes comenté, está Paco Jémez en el derecho de expresar lo que crea oportuno.
Posiblemente si los demás entrenadores se atreviesen a decir lo que hay que decir con respecto a las actuaciones arbitrales, muchos lances del fútbol se solventarían con más criterio y con suerte se aceleraría la implantación de las nuevas tecnologías.

De cualquier manera, que nada de esto ciegue la realidad. Ni perdimos por el arbitro ni ganaremos por ellos.

domingo, 17 de octubre de 2010

PASEMOS PÁGINA

Llegó la primera derrota del equipo en la octava jornada en un partido para mí, que en la primera parte se jugó con mucha fluidez en el medio campo pero sin acierto en los remates finales, desaprovechando algunas claras ocasiones. La salida de Vitolo por lesión muscular en el primer tiempo fue un hecho lamentable pues, aunque tardó en despertar el equipo pucelano, a partir de ese momento el partido empezó a ser otro, con menos chispa y cediéndole terreno a un Valladolid ansioso por conseguir tres puntos después de varias jornadas sin mucha fortuna. Supo el contrario buscarnos las cosquillas hasta que llego el “penalti” en el minuto 21, y a pesar de este varapalo no perdimos el norte, que es de las cualidades que más admiro del equipo en esta temporada, pues continuó haciendo su juego sin desesperarse. El mazazo vino a un par de minutos de acabar el primer tiempo, con un segundo gol a la salida de un córner, y creo que en ese instante se acabó el partido para nosotros. La segunda parte nada tuvo que ver con la primera, si bien nuestros jugadores lucharon hasta el final encajando un tercer y definitivo gol, que para mayor tristeza fue en propia puerta.

Esto es fútbol y como tal es imprevisible. Aunque no fue el mejor encuentro de la UD Las Palmas, si me ha parecido demasiado abultado el resultado, pues en los primeros cuarenta y cinco minutos encajamos dos goles a balón parado, teniendo los canarios mayor posesión de la pelota y varias ocasiones claras, sin menospreciar los arreones del Valladolid que hicieron lucirse a nuestro portero.

En la conclusión del partido y esperando la rueda de prensa para escuchar las declaraciones de Paco Jémez en los acertados análisis que, a mi juicio, siempre hace de los encuentros, me sorprendieron mucho sus palabras de desesperación en contra del arbitro Pino Zamorano (que precisamente no destaca por ser de los mejores). Está claro que al bueno del entrenador hoy se le llenó la cachimba y dijo cosas quizás reprochables, pero él, mejor que nadie, sabe porqué reaccionó así y cuales fueron las razones. Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo (Cicerón). Los que vemos fútbol sabemos que ese “penalti” no es de los que habitualmente se pitan.

Alejándome de esta jornada que para la liga adelante ya quedó atrás, ahora debemos poner el ánimo y la razón en el próximo sábado, desear que Vitolo se recupere, que el estadio se vuelva a llenar y que no perdamos la ilusión, ya que a pesar de esta derrota, el equipo sigue jugando como tal, no se desmorona como antaño y sigue con su estilo de juego que tanto gusta.



jueves, 14 de octubre de 2010

POR BUEN CAMINO



Hace algunas semanas, en el programa “Todo Goles” de la TVC, que conduce Maite Castro, fue entrevistado Jonathan Viera. Nos encontrábamos entonces en el inicio de la temporada y ya nuestra cantera embelesaba a la afición, pero de manera especial este jugador. El comentario generalizado era el trabajo en equipo y el vistoso fútbol de los recién incorporados. La periodista, ante los buenos resultados de la UD Las Palmas, le cuestionó “si era capaz de abstraerse ante tanto revuelo mediático” y el futbolista, con cierta timidez, contestó de forma sincera a su pregunta. En síntesis dijo que el entrenador le mandaba a trabajar y eso hacía, que no iba a bajar los brazos pues todos tenían cabida en el equipo, que los comentarios estaban en la calle y que él se limitaba a seguir trabajando.

Me sorprendieron sus argumentos, pues no es fácil, siendo joven, administrar la recepción de tantos piropos vertidos sobre su persona.
Seguramente es Jonathan Viera uno de esos jóvenes futbolistas llamado a ser paradigma del buen deportista, trabajador, sensato y serio, que va aprendiendo poco a poco de sus errores, convirtiéndolos en lecciones útiles, asimilando con rapidez que la euforia y los halagos, así como las críticas exacerbadas las debe gestionar con acierto a lo largo de cada temporada. Creo que en esta nueva andadura, por lo que nos está ofreciendo con su actitud dentro y fuera del campo, irá in crescendo, ya que es un jugador que, aparte de sus cualidades innatas, está muy motivado, lo que le da una gran confianza y un mejor conocimiento de sí mismo. Si sigue por este camino seguro que obtendrá muchas satisfacciones a lo largo de su carrera.

No debo obviar que en el crecimiento de Jonathan han contribuido sus anteriores preparadores, y en la actualidad lo hacen Paco Jémez y su cuerpo técnico, que no cejan en su empeño de hacer de él un futbolista cada día mejor y más grande, con un trabajo riguroso, y cómo no, una familia que vela continuamente por su hijo, inculcándole los valores que posee. Las creencias y cogniciones de las personas son las que marcan su conducta.

Estoy convencida de que al igual que Jonathan Viera, los jóvenes canteranos incorporados este año a la plantilla de la UD Las Palmas están en la misma línea.







domingo, 10 de octubre de 2010

DISIPANDO DUDAS

Ha sido el tercer empate consecutivo y las sensaciones siguen siendo muy buenas.
En épocas no muy lejanas, ante tal circunstancia, ya estarían, alrededor del club, merodeando los fantasmas de la duda sobre el entrenador , jugadores, director deportivo...  pero ahora no sucede lo mismo, a pesar de haberse obtenido en los últimos partidos solamente tres puntos.

Lo que viene ofreciendo este equipo en los diferentes campos de fútbol, desde el primer encuentro, ha sido una apuesta firme por lo práctico y lo coherente. Ya no importa, a estas alturas, la incertidumbre por parte de algunos con respecto a nuestros jugadores y su posible rendimiento en la categoría antes de comenzar la temporada. Ni tampoco aquellos comentarios por parte de otros como que, por fin, se recurría a la cantera cuando se tendría que haber hecho hace muchos años e incluso, se llegó a poner en tela de juicio si Paco Jémez era o no el entrenador idóneo por su falta de experiencia. Lo exhibido hasta ahora, está disipando dudas. Es importante lo que se está haciendo, un trabajo riguroso fuera y dentro del campo. Las dudas, probablemente, siguen acompañando a los escépticos, y es comprensible, aunque después de tantos años de caminar por el desierto hayamos encontrado un oasis, que para los incrédulos debe ser un espejismo. Pero la apuesta, por parte del consejo de administración, está ahí y está dando sus resultados.

Este empate, a pesar del gol anulado injustamente (lean el artículo “Fue gol legal” de Antonio Aguiar, en su blog Jugada Anulada), no sabe mal, pues se sigue viendo sobre el césped lo del primer día, trabajo, disciplina, coraje, atrevimiento, entrega y buen fútbol por parte del equipo, que al fin y a la postre es lo que está incrementando la asistencia al estadio, del sabedor aficionado amarillo, jornada tras jornada.








miércoles, 6 de octubre de 2010

LEON, INSIGNIA MERECIDA


Fueron dieciséis años de su vida, tres como juvenil y trece como futbolista profesional, los que estuvo José Manuel León Talavera en la Unión Deportiva Las Palmas y aún hoy, con sus jóvenes sesenta y seis años, continúa a su lado. Después de su mujer, Mayole, magnifica mujer, que tristemente nos dejó en octubre del pasado año, y de sus hijos y nietos, es esta entidad, uno de los tesoros de su vida.

Su trayectoria deportiva comenzó en septiembre de 1959, cuando con quince años, entró en los juveniles de la Unión Deportiva, denominada entonces “Juvenil C”. En esta categoría coincidió con jugadores como Castellano, Grisaleña, Martín I, Cipriano... En la temporada 61-62 pasó al “Juvenil A” y fue en abril de 1962, cuando la Selección Juvenil de las Palmas, entrenada por Luis Molowny, quedó por primera vez campeona de España. Desde este momento se conoce al grupo como los Diablillos Amarillos.

Debuta con la UD Las Palmas, en la temporada 62-63 frente al Recreativo de Huelva junto a Germán y Rafael .Vivió su primer ascenso a la división de honor en la temporada 63-64, y durante este periodo, fue convocado por la selección española amateur junto a Grosso, Velazquez, Uriarte... para participar en los Juegos del Mediterráneo, celebrados en Nápoles, donde obtuvieron la medalla de bronce, siendo el portero de la selección italiana el gran Dino Zoff. En el año 1967 León vistió la camiseta de la selección española B (hoy sub 23) contra Portugal, marcando el gol del empate. En dos temporadas fue el máximo goleador del equipo. Gana, junto a sus compañeros, el Trofeo Caballero, en la temporada 67-68, que se otorgaba al equipo con más goles, acumulando Las Palmas cincuenta y seis. Este trofeo tuvo una duración de cinco años, ganándolo por tres veces el Real Madrid y una el F.C. Barcelona. En la temporada 68-69 fue con la UD Las Palmas subcampeón de Liga. Participó en el 69 en la Copa de Ferias con el Hertha de Berlín, denominándose posteriormente copa de la UEFA, en la que participó en 1972. Jugó contra equipos como el Anderlecht, Liverpool, Bayern Munich, Milán, Torino ... y realizó algunas giras por varios países de Sudamérica.

Fue un jugador de club que supo explotar sus condiciones. Manejaba muy bien las dos piernas, siendo la velocidad y la entrega algunas de sus mejores virtudes, llegando a marcar muchos goles, algunos de cabeza, de espléndida factura.
Ya en su etapa como preparador, entrenó a UD Las Palmas en cuatro ocasiones diferentes; lo mismo hizo con Las Palmas Atlético, el Universidad, Maspalomas y Telde.

Pero durante su vida deportiva, como jugador, siempre recordará los tristes y desolados días en los que fallecieron sus amigos y compañeros Juan y Antonio, pues así llamaba a nuestros míticos Guedes y Tonono.
Otro trago amargo lo vivió en el año 1983 cuando sustituyó al entrenador de turno de la UD Las Palmas y quedando sólo cinco jornadas para la conclusión de la temporada, nuestro equipo representativo, irremediablemente, descendió a la segunda división.
Pero como él dice ... eso tuvo solución, la muerte de mis compañeros no.
En este punto la que suscribe, quiere dar una pincelada festiva recordando cuando en aquellos años, en plena adolescencia y con las hormonas sulibelladas, el mejor acontecimiento era ir al Estadio Insular para ver a aquel guapo y atlético futbolista llamado León, con el dorsal número 7 subiendo y bajando por la banda, con un negro y tupido fleco en continuo movimiento que tenía a la muchachada a punto de perder el control. Y ¡cosas de la vida! ese ídolo de juventud, es hoy para mí, Mamé, mi buen amigo, un ser sensible y entrañable que se hace querer. Es José Manuel, por encima de todo, un hombre sincero y de verbo directo, cualidades que, a veces, el resto de los mortales no sabemos encajar. Yo agradezco esa virtud. Tertuliar con él, es una verdadera delicia, pues sus anécdotas futboleras, o el propio conocimiento sobre este deporte, que lo tiene y mucho, convierten una tarde cualquiera en una velada intensa , instructiva y muy agradable.

No hay que olvidarse de que la Unión Deportiva Las Palmas sigue presente en nuestras vidas, gracias a muchos hombres, como León, que contribuyeron hace décadas a crear una historia de prestigio y señorío, que sin duda ha sido el acicate que en tiempos difíciles, nos ha animado a seguir adelante.
Este próximo sábado, minutos antes del encuentro con el Real Betis balompié, y ante toda la afición, le será entregada la insignia de oro y brillantes que la UD Las Palmas le ha concedido recientemente, por su dedicación y contribución para hacer más grande a esta entidad.
Yo, desde aquí, ya le estoy aplaudiendo.


lunes, 4 de octubre de 2010

LO QUE HAY QUE VER DE EVO MORALES

Este vídeo habla por sí solo. Me he quedado sin palabras.



El rodillazo de Evo Morales







    viernes, 1 de octubre de 2010

    AÑORANZA DEL ESTADIO INSULAR

    Por muchos años que pasen, en mi memoria siempre habrá un lugar privilegiado para el Estadio Insular. Desde que un lunes 25 de diciembre de 1944, hace ya casi sesenta y seis años, abrió sus puertas a los aficionados al fútbol, este recinto ha sido testigo directo de muchas gestas deportivas. En él se dieron cita los más laureados clubs de fútbol del panorama nacional e internacional. Por su palco pasaron personalidades del mundo del deporte, la política y la cultura, y su verde césped fue pisado por estrellas del balompié, que deleitaron con su buen hacer a un público canario, siempre conocedor y gran crítico de este deporte.
    Pero lo que me provoca escribir estas líneas es el lado grotesco, sensible, prosaico, humano y divertido de nuestro estadio y sus alrededores en un día de partido.
    Para empezar, llegar al Insular era una auténtica odisea. Aparcar, para los que vivíamos lejos, si queríamos hacerlo relativamente cerca del recinto, requería ir con dos o tres horas de antelación ya que hacerlo con menos tiempo era una tarea prácticamente imposible. En los alrededores, el ambiente pre partido era muy especial, el propio de un estadio ubicado en el centro de una ciudad, ya que los espacios entre los edificios a su alrededor son como pasillos en donde todos los aficionados nos encontrábamos comentando cosas de la actualidad del equipillo, como si de una familia se tratase, atreviéndonos a vaticinar un resultado. A priori, el optimismo nos hacía presagiar lo mejor. Lógicamente, no siempre se daba. Si se bajaba por la escalinata del Paseo de Chil, el panorama era un espectáculo, el color de las camisetas de tantas almas unidas caminando por la calle, parecía una alfombra amarilla. Si ese día tocaba aparcar en la zona de Alcaravaneras, Ciudad Jardín o más lejos, había que pasar de manera casi obligada por el Bar Viena y justo delante estaban los múltiples puestos de caramelos, chochos, pipas... y cómo no, el de los pejines, jareas y calamares. Aún oigo a aquel señor con su voz de caña rajada anunciando el producto ¡Hay jamón de la costa! Supongo que para un peninsular esta forma de publicitarse le resultaría de lo más extraño. Huelgan comentarios sobre el olor existente en los alrededores de los chiringuitos.

    El momento de pasar a su interior, tenía su intríngulis. Primero, soportar una considerable cola, que habitualmente no era más que un enjambre de personas dándose empujones para llegar al torno. Una vez dentro, esperaban los de seguridad para hacer una revisión semiexhaustiva de los bolsos y mochilas. Era obligado pasar las botellas sin tapones y chapas, por eso de evitar que a algún venado le diese por tirar el objeto en cuestión al campo; pero esos tapones hacían su viaje casi siempre en el interior de los bolsillos, evitando con ellos que se derramaran bebidas como agua, zumos o refresco en las gradas; el ron, el whisky y demás alcoholes estaban prohibidos, pero, no sé cómo, siempre aparecían entre la gente para templar los nervios. Si se jugaba por la mañana o por la tarde lo habitual era soportar un solajero de justicia, que el respetable solía mitigar con gorros hechos con papel de periódico. Por la noche, era más agradable a pesar del frío. Previo al partido se daban todo tipo de expresiones y cánticos acordes con lo que iba a acontecer. No me olvido de los vendedores ambulantes con sus ¡Hay bocadillos, chicles, almendras garrapiñadas, Coca-Cola!
    Cuando sólo existían los asientos de cemento, nos sentábamos muy apretados, pero mientras se jugaban los partidos y por culpa de los rezagados que siempre venían empujando, terminábamos con los niños sentados sobre las rodillas de los mayores. ¡Qué entrañable era todo aquello!

    En el apartado peñas, desde la primera hasta la última, no existen suficientes elogios para ellas. Era y sigue siendo digna de encomio la entrega de sus componentes, bajando y subiendo por las escaleras de las gradas soportando el peso de bombos, banderas y demás artilugios para dar colorido y aliento al equipo. Me viene a la mente, Fernando “El Bandera” al que dedico un emocionado y merecido reconocimiento, por ser un hombre singular que hasta el final estuvo con su UD Las Palmas, apoyándola con su inolvidable corneta.

    Allí todo era muy cercano, cualquier disparatado y simpático comentario arrancaba las carcajadas del público. Recuerdo algunos como por ejemplo, cuando coincidiendo con la remodelación de los baños de la grada curva, Paco Castellano dejó de entrenar al equipo, y sin nadie esperarlo un individuo gritó: ¡Castellaaano, te fuiste y no viste los baños nuevos! y otro, ante una jugada mágica de Vinny Samways : ¡I looove you Vinny! También formaba parte del ambiente el olor a cigarro puro, aunque para algunos era insoportable. Hubo momentos en los que se tuvo que llamar a la Cruz Roja por mor de algún soponcio. Cuando la fiesta o el funeral, dependiendo del resultado, terminaba, muchos de nosotros poníamos rumbo directo hacia “Los Hermanos Rogelio” finalizando la jornada con un bocadillo de pata cochino, media ración de ensaladilla rusa y una Tropical. Ese era el lugar idóneo para nuestras cuitas.
    Estas vivencias que ahora recuerdo con nostalgia, forman parte de una historia no muy lejana, pero sí irrepetible y espero que inacabada. Pero esa cercanía, calidez y familiaridad entre seguidores y jugadores del Unión Deportiva Las Palmas, como tiempo ha se le denominaba, nunca podrá darse en un estadio con pista de atletismo, pues ésta será siempre la peor interferencia entre la grada y el campo.
    Cosas veredes... que harán hablar las piedras.