domingo, 18 de diciembre de 2011

URGE EL VISIONADO DE LAS JUGADAS DUDOSAS

La UD Las Palmas ha perdido en esta mañana y ante las cámaras de Canal + tres puntos en casa frente al Deportivo de La Coruña (0-1), en un partido que quedó sentenciado en los primeros minutos de la segunda parte, cuando el colegiado pitó un penalti en nuestra contra de David García a Juan Carlos Valerón, pena máxima que ofrece muchas dudas, hasta me atrevo a decir que no existió. Me pregunto: ¿cuándo implantarán como en el tenis, las nuevas tecnologías? ¡Caray! que para algo están. En cualquier caso, porque ya no tiene remedio, el Depor dominó los primeros quince minutos el encuentro, para posteriormente aparecer el equipo amarillo mostrando maneras para ganar el partido, con bastantes jugadas elaboradas ¡cómo no! por J. Viera que cada vez que aparece crea peligro en la parcela cercana a la portería contraria. Creo que David González pecó en algunas ocasiones de lento, propiciando que el equipo gallego recuperase balones en la zona central y crearnos peligro. El segundo tiempo quedó marcado por ese gol tempranero, que el Deportivo, consciente de que ganando este encuentro dormía estas vacaciones navideñas en puestos de ascenso directo, defendió con contundencia pero renunciando al ataque, salvo en ocasiones contadas, convirtiéndose esta segunda parte en un espectáculo aburrido por ambas partes, y aunque tuvimos una oportunidad clarísima de Mauro Quiroga para empatar, con un cabezazo que salió desviado, y a pesar de que hasta el último instante nuestro equipo luchó para dejar reflejado en el marcador el resultado de empate a uno, no hubo nada que hacer. Habría que resaltar la salida de Pedro Vega que parece formar un buen dúo con el delantero Quiroga.

Juan Carlos Valerón fue recibido con aplausos, aunque tras ese penalti, cuando fue sustituido, la afición se dividió para también pitarle. El otro grancanario Manuel Pablo salió en los últimos minutos, una estrategia bien estudiada por el entrenador Oltra para que recibiese sus honores. En fin, un partido, salvo esa jugada que lo definió, que ni fu ni fa, al menos yo he tenido esta sensación. Habrá que esperar a que pasen estas vacaciones de Navidad y recobrar el aliento y el espíritu del comienzo de la temporada.

Aprovecho esta ocasión para felicitar y desearles lo mejor para el 2012 a todos los seguidores de mi blog, a todos los aficionados, a los jugadores y a todos las personas que día a día trabajan dentro del club para hacer más grande a nuestra UD LAS PALMAS ¡Muchas felicidades!

sábado, 10 de diciembre de 2011

UN REGALO NAVIDEÑO AL CARTAGENA


Hay empates que llevan a la mismísima gloria, y otros, como el de esta tarde, que dejan muy mal sabor de boca, al menos a mí. No me cansaré de expresar que estamos en una categoría perra, en la que el equipo más regular, el más centrado y con más oficio se llevará al final el gato al agua. Está claro que nuestro objetivo es la permanencia y sumando puntos en cada partido, y con este resultado de 0-0 es, sin duda, la única forma  de conseguirla. Pero a mí el partido de hoy, jugado en la península contra el FC Cartagena, me ha parecido muy flojo. La estampa del colista de la categoría mostraba a las claras un gran nerviosismo; la UD Las Palmas intentó aprovecharlo, pero no supo hacerlo, y entiendo que nuestro equipo está capacitado para hacer mucho más de lo que hizo. Hablar de saques de esquina, hay quien dice que no significa nada, pero el dato de la primera parte, si no recuerdo mal, fue de seis a favor de ellos frente a ninguno nuestro. Creo que nadie cuestiona la entrega de los jugadores, destacando la de Javi Castellano, pero este equipo, salvo que la cosa cambie bastante, parece tener una clara dependencia de Vitolo y Viera. El resultado de este sábado tiene su importancia porque sumar es lo que prima, pero yo siento magüa; sé positivamente que mi equipo es capaz de dar otra imagen y máxime contra el equipo con el que jugó; este era un partido para ganarlo como fuese, saliendo a tope desde el minuto uno, porque en la Segunda A no se puede renunciar a nada y mucho menos desperdiciar ocasiones como la de esta jornada. Con el equipo amarillo cada semana leemos una novela distinta, algunas han sido de intriga y otras de verdadera pasión, pero yo sigo pensando que tenemos recursos para escribir buenos capítulos, porque nuestra historia y nuestra afición lo requieren. En una jugada dudosa la UD se quedó con diez jugadores cuando López Acera mostró la segunda amarilla a Javi Guerrero (seguramente será recurrida). El delantero Portillo tuvo algunas ocasiones para marcar, pero los tiros salieron desviados; sin embargo la ocasión del partido quien la tuvo más clara para definir fue el gemelo Dani Castellano cuando apenas quedaban unos minutos para finalizar el encuentro. Barbosa, cuando el equipo jugaba con diez, paró un penalti que a juicio de algunos no tenía que pitarlo, e impidió la derrota de Las Palmas.
Hemos sumado un punto más, sin duda muy importante, pero creo que no es la única mirada que debe tener este partido. Nos espera en casa el próximo domingo el Deportivo de la Coruña, que ha ganado por 3-1 frente al Numancia, y yo apuesto por un estadio engalanado para recibir al equipo gallego. 

viernes, 2 de diciembre de 2011

SIEMPRE ESTÁ AHÍ, Y ES SÓLO UNA MASCOTA.


Desde aquella noche, 8 de mayo de 2003, en la que se inauguró el Estadio de Gran Canaria, creo que pocas personas han podido hablar de él como un estadio cálido y cercano; los abonados y simpatizantes de la UD Las Palmas, que año tras año y cada quince días vamos a ver a nuestro equipo, sabemos que el recinto es frío, demasiado frío y desapacible, que en nada se parece a un verdadero campo de fútbol; podrían ponerle un lazo y papel de celofán, y presentármelo mil veces como  regalo que yo, como tantas personas, me quedaría siempre con el Estadio Insular. Pero esto es lo que tenemos y toca lidiar; aunque la instalación sea moderna, espaciosa, y en apariencia un estadio digno de nuestra capital, a mí me seguirá pareciendo todo muy lejano: el césped (no me llega su olor), los jugadores (no distingo los números en las camisetas), los banquillos (¿qué se cuece allí?) y el árbitro y asistentes (no sienten nuestro aliento en el cogote); pero un buen día, para calentar el ambiente, surge una figura en medio de las pistas de atletismo, alguien que, enfundado en un traje amarillo y azul, con cara de pájaro, de repente aparece ante nuestros ojos como la Mascota de nuestro equipo, y de esta mascota, me apetecía, desde hace tiempo, dedicarle estas líneas...

Debajo de ese disfraz, cada quince días, con calor o frío, se mete en él un chico de veinticinco años, cuya identidad no revelaré. Pero sí puedo descubrir, porque me lo ha permitido, algunos aspectos de su vida, y las ilusiones que como cualquier joven tiene puestas en ella. A partir de ahora a esta persona la llamaré Pepe.
De niño soñaba con ser jugador de la UD, pero, como él dice, no debió ser lo suficientemente bueno porque no logró entrar. Sin embargo, años después en el 2010, el mismo club, y tras pasar algunas entrevistas, le dio la oportunidad de estar dentro de él; esta vez para desempeñar una tarea que nunca antes hubiese imaginado ¡ser Mascota de su equipo! Pepe, en la actualidad, está estudiando un ciclo superior de Actividades Físico-Deportivas y Animación, y dedicarse al deporte es una de sus metas. En cuanto a lo de animar, sólo hay que distraerse un rato y mirar hacia abajo para darse cuenta de que este chico siente adoración por los niños. Habla de la UD Las Palmas como el club de sus amores, y desde hace varios años sigue sacando su abono. Me sorprendió en nuestra conversación, lo que me contó acerca de sus amigos, pues ninguno de ellos  entiende que no cobre ni un sólo euro por hacer de Mascota. Él lo tiene muy claro, la satisfacción que esta “profesión” temporal le reporta es infinitamente mayor que una compensación económica, por muy grande que fuese. Recuerda, como si de ayer se tratase, el día en el que se estrenó como animador, el 28 de agosto de 2010, en un partido contra el Nastic; había un calor sofocante, era para él un momento tenso, estaba nervioso porque no sabía cual sería la respuesta del público, y bajo ese traje sudó sin compasión. Esa tarde comenzamos la liga con una victoria, y nuestra mascota hizo su debut siendo muy bien acogida por la afición; hasta hoy, sigue al pie del cañón, mostrándonos sus cualidades que van más allá del espectáculo. Tuvo la ocurrencia de crear una tarjeta roja y otra amarilla de un metro de alto, para amenizar los partidos y mostrárselas a los árbitros. En uno de ellos, el colegiado Pino Zamorano, y como es costumbre en él, tuvo a la afición durante los noventa minutos soliviantada con sus decisiones. Pepe, indignado también, le sacó tarjeta roja; la respuesta de él fue la expulsión inmediata de la mascota, increpándole al delegado de campo y a su asistente lo siguiente: “O se va del campo, o me encargo personalmente de que se marche”. La mascota no era la primera vez que hacía este gesto con las tarjetas, pero los demás árbitros lo admitieron como lo que era, una broma, salvo este señor, que para variar dio la nota. En una ocasión, un joven discapacitado psíquico quiso hacerse fotos con "ella"; Pepe, siempre amable, conversó un rato con este chico, le preguntó si le gustaba como iba la UD, e incluso si le gustaban los jugadores; pero cuando le comentó que se tenía que alejar para hacerse unas fotos con el equipo, este le pidió un abrazo, y la mascota se lo dio con gran emoción. Todavía recuerda la cara de felicidad de ese joven, pletórico por el abrazo de “La Mascota”, a la que sin duda debe considerar como algo muy especial; Pepe dice: “esto que vivo, no hay dinero en el mundo que lo pague, porque además me siento en paz conmigo mismo y me llena como persona”. A nuestra mascota, este año de reinado le ha dado muchas satisfacciones, tiene multitud de anécdotas, pero lo más importante para él es el cariño que recibe, cariño que devuelve con creces.

Créanme lo que les digo: conocer a Pepe personalmente y hablar con él, percibir su mirada limpia, como la de un niño, rozar su disfraz empapado en sudor tras los partidos, observar desde lo alto cómo anima, cómo se mueve sin malograr las ocasiones que cada partido le ofrece para estimular o censurar, saber lo que sé de él, y que bajo ese disfraz se esconde una gran persona, todo ello me ha hecho abrirle hueco en este rinconcito de la web. Nuestra mascota es quién es, un ser anónimo, que sigue dando mucho, esperando solamente divertir a la gente, a cambio de nada; ella/él son como el amor verdadero. Pepe, no cambies nunca tu forma de ser. Mascota, aquí tienes mi abrazo.